Cámaras de seguridad en Argentina: qué dice la ley y qué tiene que cumplir un edificio o una empresa

Instalar cámaras en un edificio o un comercio es legal en Argentina. Lo que la ley regula es qué se hace con las imágenes: cómo se avisa, para qué se usan, cuánto se guardan y quién puede verlas. Esta guía ordena la normativa vigente en lenguaje claro y termina con una lista de control para el consorcio o la empresa.

Cámaras de seguridad en Argentina: qué dice la ley y qué tiene que cumplir un edificio o una empresa

En resumen

  • La norma central es la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales. Una imagen en la que se puede identificar a una persona es un dato personal, y las grabaciones de seguridad son una base de datos.

  • Las condiciones para filmar con fines de seguridad están en la Disposición 10/2015. La obligación más visible es el cartel: avisar que hay cámaras, para qué y quién es el responsable, con sus datos de contacto.

  • La Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) es la autoridad de aplicación. Publica el cartel oficial editable y recibe denuncias en forma gratuita.

En esta nota

  1. Qué ley regula las cámaras de seguridad en Argentina
  2. Por qué una imagen es un dato personal
  3. Las siete obligaciones de quien instala cámaras
  4. El cartel de videovigilancia: qué tiene que decir y dónde va
  5. Dónde se pueden poner cámaras y dónde no
  6. Cuánto tiempo se guardan las grabaciones
  7. Cámaras en un consorcio: quién decide y quién es responsable
  8. Cámaras en empresas y comercios: lo que cambia
  9. Qué pasa si no se cumple
  10. Lista de control para el consorcio o la empresa
  11. Preguntas frecuentes

Qué ley regula las cámaras de seguridad en Argentina

No hay una "ley de videovigilancia" con ese nombre. Las cámaras de seguridad privadas se rigen por la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales y por las normas que dictó su autoridad de aplicación:

  • Disposición 10/2015 de la entonces Dirección Nacional de Protección de Datos Personales: fija las condiciones de licitud para recolectar y tratar imágenes de personas con fines de seguridad, y aprueba un modelo de cartel.
  • Resolución 15/2018 de la AAIP: nuevo diseño del cartel que identifica zonas con videovigilancia.
  • Resolución 38/2024 de la AAIP: actualiza el cartel para destacar nombre, dirección, sitio web, correo y teléfono del responsable.

Sobre esta base nacional, algunas jurisdicciones tienen normas propias para el sistema público de cámaras y para las empresas de seguridad privada. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, la actividad de las empresas de seguridad y monitoreo está regulada y registrada por el gobierno porteño. Para un consorcio o un comercio, lo que manda es la ley nacional.

Por qué una imagen es un dato personal

La Disposición 10/2015 lo dice textualmente: una imagen o registro fílmico constituye un dato de carácter personal en tanto una persona pueda ser determinada o determinable. Una grabación digital permite buscar, organizar y consultar, y por eso un sistema de cámaras de seguridad es una base de datos personales, igual que la lista de empleados o de clientes.

De ahí se derivan todas las obligaciones: quien filma es responsable de una base de datos y tiene que tratarla como tal.

Las siete obligaciones de quien instala cámaras

  1. Informar. Avisar al público, antes de que entre en la zona filmada, que hay cámaras, con qué fin y quién es el responsable con sus datos de contacto. Es lo que resuelve el cartel. No hace falta indicar dónde está cada cámara.
  2. Respetar la finalidad. Las imágenes se captan por seguridad y no pueden usarse para otra cosa: ni para controlar a quién visita cada vecino, ni para difundirlas.
  3. Proporcionalidad. Filmar solo lo necesario para el fin de seguridad. No instalar cámaras en ámbitos donde la intromisión en la intimidad no se justifique. Si una grabación afecta la intimidad de alguien, hay que eliminarla en cuanto se detecte o a pedido de la persona.
  4. Definir cuánto tiempo se guarda. La norma no fija un plazo. Obliga a determinar cuánto tiempo son útiles las imágenes y a borrarlas cuando vence.
  5. Seguridad y confidencialidad. Medidas técnicas y organizativas para que las grabaciones no se alteren, se pierdan ni las vea quien no debe. La confidencialidad alcanza a todas las personas que intervienen, incluidos los operadores de monitoreo, y sigue vigente después de que dejan de trabajar ahí.
  6. Garantizar los derechos de las personas filmadas. Acceso, rectificación y supresión. Alguien puede pedir ver las imágenes en las que aparece.
  7. Inscribir la base y tener un manual. La normativa prevé la inscripción de la base de datos de videovigilancia ante la autoridad de aplicación, acompañada de un manual de tratamiento que indique cómo se recolecta, en qué lugares y horarios operan las cámaras, cuánto se conserva, qué medidas de seguridad hay y cómo se atienden los derechos de las personas.

El cartel de videovigilancia: qué tiene que decir y dónde va

Es la obligación que se ve. El cartel oficial se descarga en formato editable desde el sitio de la AAIP y se completa con los datos del responsable. Según la Resolución 38/2024 tiene que informar:

  • que la zona está videovigilada;
  • para qué se captan las imágenes (seguridad);
  • quién es el responsable de la base de datos: nombre, dirección, sitio web, correo electrónico y teléfono;
  • cómo ejercer los derechos de acceso, rectificación, actualización y supresión;
  • los canales de la AAIP para consultas o denuncias.

Va en un lugar visible en cada acceso al espacio filmado: la puerta de calle, la cochera, el ingreso al edificio de oficinas. Una persona tiene que poder leerlo antes de quedar en cámara.

Dónde se pueden poner cámaras y dónde no

Sí. Accesos, hall, cocheras, pasillos, palieres comunes, perímetro del edificio o del predio.

Con cuidado. La vía pública. La norma permite filmar el propio predio y su perímetro sin invadir el espacio público o de terceros, salvo lo que sea una consecuencia inevitable, y en ese caso hay que restringirlo al mínimo y avisar. Una cámara en la puerta que toma parte de la vereda entra en esta categoría; una cámara apuntada al edificio de enfrente, no.

No. Ámbitos donde la intimidad pesa más que la seguridad: baños, vestuarios, el interior de las unidades. Tampoco cámaras dirigidas a la ventana o el balcón de un vecino.

En el trabajo. En comercios, fábricas y oficinas se suma la Ley de Contrato de Trabajo: los controles sobre el personal tienen que salvaguardar la dignidad del trabajador y aplicarse con criterios generales, sin espacios íntimos ni seguimiento individual. Conviene que las cámaras y su finalidad estén informadas al personal por escrito.

Cuánto tiempo se guardan las grabaciones

La ley no dice un número. Obliga a fijar un plazo razonable para el fin de seguridad y a eliminar las imágenes cuando se cumple. En el mercado, los servicios de monitoreo suelen conservar entre 15 y 30 días; en Ayax los vecinos acceden a los registros de los últimos 30 días. Si hay un hecho denunciado, las imágenes de ese hecho se preservan para la investigación.

Cámaras en un consorcio: quién decide y quién es responsable

En un edificio, el responsable de la base de datos es el consorcio, representado por el administrador. La decisión de instalar cámaras en espacios comunes se toma según lo que establezca el reglamento y, en la práctica, se vota en asamblea. Conviene que el acta diga qué se instala, con qué fin y quién administra las imágenes.

La empresa de seguridad que monitorea y guarda las grabaciones actúa por cuenta del consorcio. El contrato tiene que dejar claro quién accede a las imágenes, con qué protocolo se entregan a un vecino o a la Justicia, y qué pasa con los registros cuando termina el servicio.

Cámaras en empresas y comercios: lo que cambia

En un local o una fábrica, el responsable es la empresa. A las obligaciones generales se agrega el vínculo laboral: el personal tiene que estar informado, las cámaras no pueden apuntar a espacios de descanso o vestuarios, y las imágenes no se usan para fines disciplinarios ajenos a la seguridad sin un marco claro. Un cartel en el ingreso del público y una comunicación interna al personal cubren la obligación de informar en los dos frentes.

Qué pasa si no se cumple

La Ley 25.326 prevé sanciones administrativas para los responsables de bases de datos que incumplen, y la AAIP recibe denuncias en forma gratuita a través de su sitio. Además, una persona filmada sin aviso o en un ámbito indebido puede reclamar por la vía civil. El costo más frecuente de no cumplir es más concreto: una grabación obtenida sin cartel ni resguardo pierde valor como prueba cuando más se la necesita.

Lista de control para el consorcio o la empresa

  1. Cartel oficial de la AAIP completo, visible en cada acceso.
  2. Finalidad definida por escrito: seguridad de personas y bienes.
  3. Cámaras solo en espacios comunes y perímetro, sin ámbitos íntimos ni propiedad de terceros.
  4. Plazo de conservación definido y borrado automático al vencer.
  5. Acceso a las grabaciones restringido a personas designadas, con registro de quién las mira.
  6. Procedimiento para entregar imágenes a un vecino, un empleado o la Justicia.
  7. Base de datos inscripta y manual de tratamiento redactado.
  8. En empresas: personal informado por escrito.

Cómo lo hace Ayax

Las cámaras que Ayax instala en edificios, barrios privados y empresas se monitorean desde centrales propias las 24 horas, con operadores sujetos a protocolos de confidencialidad. Los registros de los últimos 30 días quedan disponibles para el consorcio o la empresa desde la aplicación, y los equipos se entregan en comodato.

Al implementar el servicio, Ayax asesora al consorcio o a la empresa sobre la señalización y el resguardo de las imágenes para cumplir con la Ley 25.326. Conocé las cámaras monitoreadas para edificios y para empresas, fábricas y comercios.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio el cartel de videovigilancia?

Sí. La Disposición 10/2015 exige informar al público la existencia de cámaras, su finalidad y el responsable con sus datos de contacto. El cartel es la forma de cumplirlo, y la AAIP publica un modelo oficial editable.

¿Qué tiene que decir el cartel?

Que la zona está videovigilada, con qué fin, y el nombre, la dirección, el sitio web, el correo y el teléfono del responsable de la base de datos, más la referencia a los derechos de las personas y a la AAIP. Es el diseño de la Resolución 38/2024.

¿Puedo filmar la vereda o la calle?

Solo lo inevitable. La norma permite filmar el propio predio y su perímetro sin invadir el espacio público o de terceros, salvo lo que no se pueda evitar, restringido al mínimo y avisado con el cartel.

¿Un vecino puede pedir las grabaciones?

Puede pedir acceso a las imágenes en las que aparece, que es un derecho de la Ley 25.326. Las imágenes de otras personas no se entregan libremente: para un hecho delictivo, el camino es la denuncia y el pedido judicial.

¿Hay que registrar las cámaras del edificio ante el Estado?

La normativa prevé la inscripción de la base de datos de videovigilancia ante la AAIP, junto con un manual de tratamiento. Es una obligación del responsable, es decir, del consorcio o la empresa.

¿Qué dice la ley sobre cámaras en el trabajo?

Aplican las mismas reglas de datos personales, más la Ley de Contrato de Trabajo: los controles tienen que respetar la dignidad del trabajador, ser generales y no alcanzar espacios íntimos. El personal tiene que estar informado.

¿Cuánto tiempo se pueden guardar las grabaciones?

El tiempo que sea útil para la seguridad, definido por el responsable, y después hay que borrarlas. Entre 15 y 30 días es lo habitual en servicios de monitoreo.

Fuentes

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